Imagen de archivo del depósito de agua ubicado en la entrada del municipio. | R.L.

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El propietario de una finca ubicada en el término municipal de Es Migjorn Gran ha presentado al Ayuntamiento una factura de en torno a 8.000 euros del año 2013 que está sin pagar. Y tiene difícil arreglo, según asegura el concejal de Urbanismo, Ramón Verdú, quien asevera que «no se puede pagar, no sé cómo lo vamos a solucionar, tenemos un verdadero problema sobre la mesa».

El asunto se remonta seis años atrás cuando, según explica el edil, el equipo de gobierno de aquel momento liderado por el PSOE llegó a un acuerdo verbal con una propiedad para el bombeo y suministro de agua al municipio procedente de «un pozo agrícola». Verdú indica que según ha podido conocer, se fijó un precio por cada tonelada. Y el coste de esta actividad no ha sido satisfecha. La medida se tomó a raíz de que Sanidad clausurara dos pozos. Y con el fin de disponer de suficiente agua, se optó por esta vía que estuvo funcionando durante un año o año y medio, aproximadamente, entre 2012 y 2013.

Verdú indica que «el PSOE debió acordar un precio, pusieron un contador para conocer la cantidad de agua suministrada y hasta hoy».

A lo que agrega que el propietario ha acudido al Ayuntamiento para cobrar y avisando al gobierno de que lleva entre dos y tres años reclamando la cuantía acordada sin que se llegue a saldar la deuda.

Verdú explica que «este desaguisado que creó el PSOE tiene difícil solución» y desconoce cuál será el desenlace, ya que «todos los informes jurídicos municipales son desfavorables», asegura. «No se puede pagar, primero, porque el agua se suministró desde un pozo agrícola, para regar, y no para consumo humano», a lo que agrega que «además, la propiedad no está dada de alta como suministradora de agua potable, no puede vender agua al pueblo».

Verdú reflexiona que en aquel entonces el Ayuntamiento «sí cobró a los vecinos de Es Migjorn Gran para el suministro de este agua». Y agrega que «la propiedad ha asumido el coste eléctrico» y otros gastos añadidos con la confianza de que el Consistorio cumpliría con lo prometido.