Imagen de usuarios en el interior del centro sociosanitario de Santa Rita antes de la pandemia

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La inmunización de los trabajadores de residencias sigue siendo un dolor de cabeza para los responsables sanitarios. La última actualización del estado de la vacunación en geriátricos indica que aún hay centros como el de Santa Rita en Ciutadella con un 22 por ciento de la plantilla que no se ha vacunado. El rechazo es muy elevado también en la residencia del Hospital de Ciutadella, un 13 por ciento, pero superado por los empleados reticentes a inmunizarse en Es Ramal de Alaior, un 19 por ciento, o en la residencia de Es Mercadal, un 18 por ciento. En Maó, en los dos geriátricos existentes, el municipal y el que gestiona el Consell, hay todavía un 15 por ciento (en cada uno de ellos) del personal por vacunar.

«Evidentemente nosotros seguimos insistiendo, animando a los trabajadores para que se vacunen, y todos aquellos que lo piden se van vacunando en el momento que así lo deciden», declaró este miércoles la consellera de Bienestar Social, Bàrbara Torrent.

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La repesca para vacunar al colectivo continúa pero la decisión es voluntaria, y persiste una importante proporción de trabajadores que no quieren vacunarse, pese a    estar en contacto directo con un colectivo de riesgo, como los ancianos, que mayoritariamente están inmunizados. La residencia que tiene más trabajadores vacunados es la de Ferreries, donde solo un 4 por ciento de momento no ha recibido la inyección, seguida de la de Sant Lluís, con un 6 %.

Los residentes presentan una tasa de vacunación muy elevada, hay dos centros con la totalidad de los mayores inmunizados, Ferreries y Sant Lluís, y en el resto, la residencia que menos usuarios tiene inmunizados llega al 90 por ciento, la del Consell en Maó. Precisamente en Santa Rita el 96 por ciento de los usuarios tiene ya una segunda dosis de la vacuna, frente a un 69 por ciento de los trabajadores con pauta completa. En la residencia de discapacidad de Trepucó un 9 por ciento de los trabajadores tampoco se ha vacunado, mientras que un 10 por ciento de los usuarios está pendiente de su primera dosis y el 90 por ciento restante ya tiene la segunda y por tanto la inmunización. En este centro el colectivo difiere del de los geriátricos al situarse en distintas franjas de edad.

El problema del rechazo a vacunarse es aún mayor en otras residencias de Balears, con especial incidencia en Eivissa, donde hay centros que tienen hasta un 28 por ciento de plantilla sin inmunizar.