Un total de 23 árboles no podrán trasplantarse | Gemma Andreu

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Más de la mitad de los 39 árboles que habían crecido en el aparcamiento del Camí de ses Vinyes no podrán ser trasplantados en la nueva ubicación que les tiene asignada el Ayuntamiento en otro punto de la ciudad. Este grupo de árboles han tenido que ser retirados del lugar que ocupan en el parking debido a las obras que se llevan a cabo para la instalación de cinco pérgolas fotovoltaicas en este enclave situado entre la Avinguda Vives Llull, el Camí de ses Vinyes y la calle de Font i Vidal.

Son 23 los árboles denominados Pupulus Alba, conocidos como chopos, los que presentaban un estado deteriorado, han informado desde el Ayuntamiento. Estaban afectados por alguna enfermedad que los había podrido y según los técnicos no habrían podido aguantar el trasplante a su nueva localización, de ahí que hayan sido talados.

El resto de árboles sembrados en el aparcamiento de Ses Vinyes, 16 encinas, sí han podido tratarse y serán trasplantados a una nueva zona verde que estará comprendida entre la Vía de Ronda y la calle Borja Moll, próxima al colegio Maria Lluïsa Serra.

Las obras para la instalación de las cinco pérgolas fotovoltaicas, por un importe total de 524.399,96 euros, se iniciaron el pasado lunes y se prolongarán hasta mediados del mes de enero. El proyecto se lleva a cabo en el aparcamiento municipal de Ses Vinyes, para dar un nuevo paso que convierta Maó en una ciudad referente en transición ecológica y en consumo de energías limpias.

La nueva instalación fotovoltaica tendrá una potencia de 231 kWp y estará dotada con 5 puntos dobles de recarga de vehículos eléctricos. Contará con una capacidad de generación de 315.000 kWh al año.