La Sala de Audiencias del Claustre del Carme albergó este martes la asamblea anual del GOB | Gemma Andreu

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El GOB contará en 2022 con un presupuesto mayor y pasará de los 530.000 euros que ha gestionado este año a 760.000, gracias al incremento de una donación privada por parte la fundación suiza MAVA, promotora de programas para preservar la conservación de los entornos naturales.

Es el último año en que el GOB recibe donaciones de esta fundación, por lo que Cristòfol Mascaró, coordinador  de la sección insular, define el incremento presupuestario como una «noticia agridulce». Actualmente, la entidad ecologista destina este dinero al proyecto de Custodia Agraria, que gracias a MAVA el año que viene contará con un 10 por ciento más de fondos.

Según Mascaró, «aunque este año damos un salto cualitativo en cuanto a presupuestos, a partir de 2023 nos enfrentamos a un gran reto si queremos seguir con el programa sin la ayuda de la fundación».

En el conjunto de las cuentas del GOB, los ingresos de las donaciones privadas suponen un 41 por ciento, mientras que en 2021 constituían un 29 por ciento del total del presupuesto.

En cuanto a la partida sufragada por los socios, aunque solo representará el año que viene un 10 por ciento —unos 76.000 euros—, para el coordinador general es una cuantía importante: «El dinero que nos llega de las cuotas de los socios y de pequeños donativos de particulares es el que nos permite presentar proyectos, alegaciones, campañas y nos da independencia para hacer propuestas libres».

Además, un 22 por ciento de sus recursos —unos 160.000 euros— provienen de actividades como cursos de formación, ventas en la tienda o servicios, como el de mantenimiento de jardines y actividades propias.

El resto, un 28 por ciento, procede de las ayudas del Consell y el Govern, así como de la administración europea, que mantendrán las mismas partidas que en el ejercicio anterior.

Renueva Carlos Coll

Los presupuestos es uno de los tema que se trató en la Asamblea de Socios del GOB, que tuvo lugar este martes en la Sala de Audiencias del Claustre de Maó y en la que se votó la renovación del presidente, Carlos Coll, al frente de una Junta formada actualmente por 22 personas.

En cuanto al balance de 2021, Cristòfol Mascaró señala que la temporada de verano ha evidenciado aun más los problemas de masificación  turística en Menorca, y como resultado, la problemática de las reservas de los acuíferos que inciden negativamente en la calidad del agua. «No son problemas nuevos, pero este verano la gente se ha dado cuenta de lo que provoca el exceso de personas en la Isla».

Propuestas que el GOB, según Mascaró, volverá a incluir en el programa de 2022 como temas de urgencia.