Test de antígenos. Imagen de archivo. | Carlos Barba

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Las bajas laborales por coronavirus han crecido un 270 por ciento en diciembre en Baleares, donde se han registrado casi 7.300 bajas, en coincidencia con la explosión de contagios originada por la variante Ómicron. Según ha explicado en nota de prensa la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), a nivel nacional, esta cifra se sitúa en 566.175 bajas laborales el mes pasado, lo que supone un incremento del 632 por ciento respecto a noviembre de 2021. Asimismo, han advertido que el «tsunami» de contagios de los trabajadores, entre los que también se encuentra el personal sanitario, «está suponiendo un colapso en los centros de Atención Primaria», donde los médicos «están desbordados por la prestación de la asistencia sanitaria y el aumento de la dedicación a la gestión de los trámites de bajas y altas laborales».

En este sentido, las mutuas han mostrado su «preocupación» por los efectos de la crisis sanitaria en la salud de los ciudadanos y, en este ocasión, «por las consecuencias que este cuello de botella está teniendo en el alargamiento innecesario de la duración de estos procesos de incapacidad temporal, lo que además de afectar a los costes de las empresas y la actividad económica, también repercute muy negativamente sobre las cuentas de la Seguridad Social y del Estado». Sobre esto, han recordado que el coste de las prestaciones económicas en favor de los trabajadores ha supuesto para las cuentas del Estado, hasta el 30 de noviembre de 2021, 3.055 millones de euros, a los que hay que sumar otros 2.500 millones con cargo directo de las empresas.

Bajas de siete días tramitadas en un solo acto médico

Según la AMAT, esta situación podría aliviarse estableciendo un mecanismo a nivel nacional por el que los facultativos tramitaran simultáneamente los partes de baja y de alta en un solo acto médico, con una duración de siete días, de modo que solo tuvieran que contactar con el centro de salud los trabajadores que no se hayan recuperado en ese periodo. «Este mecanismo reduciría casi a la mitad el tiempo que los médicos tienen que dedicar a estas gestiones administrativos, con el beneficio que ello tendría en la descongestión de la Atención Primaria», han concluido.