Reforma de una casa entre medianeras. Además de la obra nueva, sobre todo en el litoral, que sigue liderando el trabajo en el sector, ha aumentado la rehabilitación en cascos urbanos. | Gemma Andreu

La inversión en obra ejecutada o iniciada durante el primer semestre alcanza ya niveles propios del último año antes de la pandemia y supera los periodos precedentes, marcados por el tirón que había experimentado la construcción en la segunda mitad de la década pasada. El sector sigue marcando el ritmo de la recuperación económica.

Entre enero y junio se ha invertido en obras más de 62 millones, cerca de los 68 alcanzados tres años atrás. Se ha recuperado el 92 por ciento del ritmo de entonces y la tendencia empuja a igualarlo o superarlo en la estadística de final de año.

Comparado con los años precedentes, en particular el 17 y el 18, que se habían distinguido por un nuevo despertar de la construcción tras el trauma de la primera mitad de esa década, el nivel de este primer semestre es un 50 por ciento superior a entonces. La demanda de nueva vivienda turística sigue siendo causa del repunte registrado y del andamio que lo sostiene.

La construcción de chalés, fundamentalmente en la costa insular, mantiene el pulso. En los dos primeros trimestres del año ha comenzado la ejecución de 37 y 41 respectivamente, 78 en total, mientras en 2019, periodo en el que se había tocado techo hasta entonces, fueron 28 y 40, es decir diez menos que este año.

El capital que empuja esta inversión en obra nueva viene del exterior. Los tres principales puntos de referencia son Madrid, Catalunya y Francia, una situación que se ha apuntalado durante los años de la crisis sanitaria, según informa el presidente del Colegio de Aparejadores, Miguel Ángel Sicilia.

Chalés particulares

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La moratoria del Govern balear que desde finales del año pasado impide poner en el mercado del alquiler turístico las viviendas de nueva construcción no ha frenado el ritmo de las promociones particulares. Son construidas como residenciales.

Dado que la obra nueva busca el litoral preferentemente, los municipios con más suelo disponible son los que lideran la inversión. Esta vez se ha sumado Maó por la avalancha de licencias concedidas en pocos días a finales del año pasado en Cala Llonga.

Ciutadella, Sant Lluís y, sobre todo, Es Mercadal en este periodo siguen liderando la obra nueva. El municipio del centro de la isla ha incorporado 18 chalés y con ellos otras obras derivadas como piscinas o relacionadas con la nueva edificación.

Los pisos van a menos

La promoción de edificio plurifamiliares no encuentran el mismo estímulo. La construcción de pisos se ha retraído y no acaba de arrancar otra vez, el coste de suelo es alto, la repercusión del precio en el metro cuadrado también y los promotores locales apenas sí tienen en cartera dos o tres obras para los próximos meses para aprovechar la licencia antes de que caduque.

Por otra parte, el aumento de la obra nueva no altera el ritmo de las reformas, que recupera también el volumen de trabajo de tres años atrás. Son 237 licencias en el primer semestre de este año, dos menos que tres años atrás. Ciutadella lidera con mucha diferencia los trabajos no vinculados a obra nueva, el 54 por ciento corresponden a este municipio.

Desde la perspectiva presupuestaria, en la comparación entre esos dos periodos, hay una ligera variación a favor de 2019. Entonces, el precio medio del metro cuadrado construido salía a 733,42 euros y el del primer semestre de este año es de 727,25, tal vez porque no se había repercutido aún el encarecimiento de los materiales.

Las claves
  1. Constructores que rechazan encargos porque no dan abasto

    Una muestra de la demanda actual en la construcción la dan algunos empresarios que están rechazando la elaboración de presupuestos para obras a ejecutar en los próximos meses porque no pueden comprometerse a causa del volumen de trabajo que tienen en marcha o en agenda.

  2. Muchos industriales trabajarán en agosto para dar salida a obras

    Carpinteros, electricistas, fontaneros y otros servicios auxiliares de la construcción no harán vacaciones este año en agosto. Muchas empresas ‘escalarán’ el descanso del personal ante la exigencia de algunas promociones en marcha que exigen su acabado sin demoras.

  3. La endémica falta de personal se agrava en época de pleno empleo

    El de la construcción es un trabajo duro y en una temporada de pleno empleo con ofertas en sectores más amables o mejor salario, hay obreros que optan por el cambio al menos unos meses, lo que agrava la falta de personal, cualificado o no, que viene padeciendo este mundo.

  4. Aparente final de la escalada de precios de la energía y el material

    Han aparecido los primeros síntomas de freno en la escalada de precios del combustible y los materiales que en las últimas semanas se había disparado un 20-25 por ciento en el caso del hierro y el aluminio. El precio de algunos de estos materiales y el petróleo comienza a bajar.