Dependencias administrativas de atención pública en la planta baja del Consell de Menorca. | Archivo

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La asignación de subvenciones nominativas o directas supone una excepción a los principios  generales de acceso mediante publicidad y concurrencia y, por tanto, ha de realizarse de forma restrictiva, de acuerdo con la ley de subvenciones. La excepción la convierte en norma el Consell de Menorca, ya que la mitad de las ayudas que concede se realizan de forma directa. Se lo reprocha la Sindicatura de Comptes de las Illes Balears en las conclusiones que aparecen en el informe correspondiente a 2019, que se acaba de publicar.

El Consell repartió 1,62 millones ese año en concesión directa entre 92 beneficiarios, lo que supone el 48 por ciento del total. En concurrencia pública distribuyó 1,77 millones, el 52 por ciento, a través de 35 líneas con convocatoria. El informe del órgano balear de control  de las cuentas públicas se basa en una muestra de cuatro del conjunto de las subvenciones otorgadas por el ente insular.

Detecta además numerosas irregularidades. En dos de los expedientes de concesión directa analizados no consta la solicitud de la persona interesada  como forma de inicio del procedimiento. Tampoco consta en ninguno la certificación de existencia de crédito adecuado ni la fiscalización previa. En dos casos  indica que, de la información que está en su poder, no se desprende que los beneficiarios cumplen todos los requisitos exigidos para la ayuda.

Ni reintegro ni sanción

La presentación de la cuenta justificativa de dos expedientes no se adecúa a la información requerida en las cláusulas de convenio. A pesar de ello, no consta que el Consell haya iniciado procedimiento alguno de reintegro o de sanción por el incumplimiento citado.

En uno de los casos analizados, el convenio para la subvención a la Orquestra de Cambra Illa de Menorca, «no consta que el órgano gestor haya acreditado razones de interés público ni la autorización del pago anticipado superior al 75 por ciento de la subvención ni consta tampoco la comprobación del gasto que ha declarado el beneficiario ni la explicación del importe concedido», según figura en el informe.

En el convenio para subvencionar el proyecto Barracó Paidós Menorca, correspondiente a Caritas, «no consta que los documentos justificativos de la subvención sean originales, dado que aparecen sin firma y la relación de gasto de personal tampoco lleva fecha». Sindicatura no cuestiona ambos casos, pero revela que no se cumple la normativa.

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