La comunidad británica de Menorca celebró el pasado mes de junio sus 70 años de reinado. | Gemma Andreu

La comunidad británica en la Isla ha acogido con tristeza la noticia de la muerte de la Reina Isabell II, monarca del Reino Unido desde su ascenso al trono en 1953 hasta ayer, cerrando lo que algunos analistas han denominado el último capítulo del siglo XX. Conformada por unas 3.000 personas, esta comunidad de británicos en Menorca se caracteriza por tener una actividad grupal y participativa destacada, a través de asociaciones, clubes, entidades empresariales o en la misma iglesia anglicana, ubicada en Es Castell, y que abrirá sus puertas la semana que viene por la tarde de forma excepcional para las plegarias por su alma de los fieles. Hay que recordar que en su rol de monarca del Reino Unido y de la Commonwealth, o Mancomunidad de Naciones, fue también la gobernadora suprema de la Iglesia de Inglaterra.

En la misa de este domingo, a las 11 h, tal y como ha manifestado el reverendo de la iglesia anglicana de Menorca, Paul Strudwick, se harán oraciones especiales en honor a la reina. Y como nota curiosa, destacar que el canto habitual «God save the queen», con referencia a la reina, se cambiará, «por primera vez, en setenta años, siete meses y siete días», precisa el reverendo, por «God save the king» (Dios salve al rey). El miércoles se hará un culto, una misa especial, para recordar a Isabel II. Y de la misma forma, el Menorca Cricket Club, presidido por David Sheffield, hará un encuentro especial en su recuerdo y un minuto de silencio. Será hoy, a las 12 del mediodía.

El largo reinado de Isabel II implica que muchos ciudadanos del Reino Unido, incluso para las personas de edad, ella fue la única monarca que han conocido. Para hacerse una idea, Churchill nació en 1874, y Liz Truss, un siglo después, en 1974, siendo los dos primeros ministros de Isabel II.

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Los residentes británicos en la Isla estaban en su mayoría pendientes de las noticias, compartiendo los sentimientos entre familia o miembros de su comunidad. «Es como si hubiera muerto mi abuela», manifestaba Yvonne Ford-Cross, desde Ca’n Antoni Verd, en Es Castell. También hay coincidencia entre los testimonios recogidos en ver el futuro con esperanza en manos de la monarquía de su hijo Carlos III.

IGLESIA ANGLICANA EN MENORCA

La Reina Isabel era una monarca muy querida y apreciada, tanto en el Reino Unido como en la Commonwealth, y se le tenía un gran afecto y respeto en todo el mundo. Su Majestad fue testigo de enormes cambios en el mundo durante su reinado y, sin embargo, siguió siendo una figura constante para todos nosotros: un símbolo de fe, deber y servicio público. Así como nuestra era isabelina termina con tristeza, una nueva era, con su Majestad el rey Carlos III, y la reina consorte, Camila, comienza con esperanza y expectativa.

MENORCA BRITANNIA

La página web de Menorca Britannia ha ido recogiendo distintos comentarios de menorquines a través de un post en su página web sobre la muerte de Isabel II, donde se recoge el pésame con diversidad de opiniones, si bien, en general, casi todos finalizan con el mensaje simbólico y patriótico del himno del Reino Unido «God save the queen».

DEBORAH HELLYER, excónsul honoraria británica en la Isla

Significa una gran pérdida. Creo que la comunidad británica de Menorca ha vivido la noticia con tristeza. La Reina Isabel contaba con el respeto de los ciudadanos de todo el mundo; con una trayectoria ejemplar. Estamos hablando de un reinado que ha durado 70 años; pocos británicos han vivido una monarquía con otro rey. El Rey Carlos III creo que va a hacer un trabajo espléndido, por su experiencia, con 74 años, y con valores importantes para la sociedad actual, como los relacionados con el medioambiente. Esto me da esperanza, porque está preparadísimo. En Reino Unido ahora tenemos muchos retos por delante; una nueva primera ministra y este nuevo reinado. Y en un momento tan difícil como el actual.

IAN J. WARREN, promotor Red Arrows, escuadrón acrobático británico, y medalla del Imperio Británico

La noticia del repentino fallecimiento de la Reina Isabel me ha cogido por sorpresa, ya que solo dos días antes había tenido una audiencia con el primer ministro saliente, Boris Johnson, y había dado la bienvenida a quien lo sucede en el cargo, Liz Truss. 15 primeros ministros para su majestad. La Reina, a quien rendí pleitesía cuando entré en el servicio militar, a los 19 años, es para mí un ejemplo abrumador de amor, deber y dedicación al Gobierno de Reino Unido y a la Commonwealth. El mundo entero la ha admirado en su deber y en el papel ocupado dentro de su familia. Recuerdo que en 1953 vi su coronación por televisión, una ocasión maravillosa. Desde entonces, y hasta su último acometido, la he tenido como mentora. Su majestad nunca se quejaba, jamás pisó en falso y superó cualquier momento de adversidad de una forma encomiable. Recordaré a la Reina Isabel II con gran respeto y dignidad. Todos sentimos profundamente su pérdida.

ANGIE WADE-SMITH, Directora de «Roqueta», revista en inglés editada en la Isla

Pienso que es un día muy triste en todo el mundo. Durante toda mi vida no he conocido a otra monarca en el Reino Unido. Considero positiva la continuidad a través del rey Carlos III.

BETTY D’CRUZ, Directora Escuela Inglesa

Fue una mujer trabajadora por excelencia, quien antepuso el trabajo por encima de su vida personal, y siguió activa siendo ya nonagenaria. Empieza una nueva época para la monarquía del Reino Unido.

YVONNE FORD-CROSS, Propietaria comunidad Ca’n Antoni Verd

Estoy muy afectada, es como si hubiera perdido a mi abuela. Lo vivimos con tristeza junto a mi familia y amigos británicos. Todos sentimos lo mismo y la lloramos. Estuve muy cerca de su reinado en los años 70 y 80. Había sufrido mucho, sobre todo con la muerte de su marido, Felipe de Edimburgo.