El horno crematorio de restos animales fue inaugurado en 2007 y forma parte de la concesión a la UTE Es Milà desde 2016 | Javier Coll

8

El vertido de cabezas de vacuno y vísceras procedentes del matadero de Maó, según apuntan los indicios, es fruto sin duda de una mala praxis, pero el núcleo del problema se halla en las tarifas abusivas que cobra la UTE Es Milà, concesionaria de la planta de tratamiento, por la incineración de los restos animales. Esa es la conclusión a la que llega el sector cárnico de Menorca.

Noticias relacionadas

El matadero de Ciutadella ha esquivado el problema enviando el ‘sandach’ (subproductos de origen animal no destinado al consumo humano) a una planta de tratamiento de la Península, donde son reutilizados. El de Maó los envía a Milà y arrastra 80.000 euros de impago, para los que pide ayuda institucional.

Lea toda la información en Kiosko y Más.

Otros titulares:

  • Maquinaria para desangrar los desechos, una de las prioridades
  • La valoración sobre los vertidos, supeditada a la investigación
Lea la noticia completa en la edición impresa del 21 de septiembre en Kiosko y Más