Bares abiertos en la Plaça Nova de Ciutadella. | Josep Bagur Gomila

La temporada turística tuvo este año un arranque extraordinario y ha cerrado octubre con las mejores cifras de empleo también en ese periodo. Los trabajadores de hostelería afiliados a la Seguridad Social han sido 5.161, nunca hasta ahora se había superado la barrera de los cinco mil en un mes de octubre.

El dato desglosa 2.887 en servicios de comida y bebida y 2.278 en establecimientos de alojamientos, que son los estrictamente referidos a hostelería. El resto se corresponde a transportes y  otras actividades relacionadas directamente con este segmento.

Tampoco en un mes como el pasado había venido tanto turismo, por tanto es una consecuencia directamente relacionada con el flujo de pasajeros que se ha registrado. No obstante, si se entendió bien la eclosión inicial en abril como reacción humana al fin de la pandemia y el deseo de compensar cuanto antes las sucesivas restricciones sufridas en los dos años previos, el colofón no tiene una explicación tan clara.

Los números dejan claro que  la temporada turística ha tenido siete meses y, prácticamente por primera vez, con potencia en ambos extremos.  El 40 por ciento de aumento de pasajeros en    octubre ha repercutido en los servicios vinculados al turismo. Las cifras están en coherencia con la tendencia al alza que se viene registrando desde abril.   

Fue precisamente este mes el que marcó una trayectoria que se ha ido consolidando mes a mes desde el punto de vista del turismo y del empleo, dos variables íntimamente relacionadas en la economía menorquina. En abril había 3.708 personas contratadas en bares y restaurantes, mientras que en octubre en este mismo campo de actividad turística ha habido 2.887.

En el citado mes de apertura de la temporada, el número total de afiliados a la Seguridad Social en Menorca alcanzaba las 33.308 personas. Ese dato refleja casi dos mil empleos más que el de tres años atrás, el previo a la pandemia que había dejado hasta ahora las cifras más elevadas en cuanto al mercado de trabajo, lo que significa que el empleo también se ha diversificado más en otros sectores de actividad.

La cifra de afiliados en octubre, incluidos todos los sectores, ha dejado una marca de 31.200, lo que supone casi tres mil más que en el mismo periodo de 2019 por el empuje indudable de la hostelería.

Este año se ha superado por primera vez la barrera de las 40.000 personas contratadas en julio, el mes más dinámico en cuanto a trabajo en Menorca. Se alcanzó la cifra de 41.985. Tres años atrás la cifra más alta, correspondiente también a julio, marcó 39.620.

La evolución ha permitido combatir con fuerza la estacionalidad, señalada hasta ahora como una de las principales debilidades del destino turístico menorquín. Ha sido un reto constante en el que se ha avanzado de forma visible este año, según revelan los principales datos.

Más fijos discontinuos

Más de cuatro mil trabajadores de la hostelería en octubre tenían contrato indefinido, en su mayoría a tiempo completo. Tres de cada cuatro eran fijos discontinuos, la modalidad que más ha aumentado como consecuencia de la reforma laboral.   

Los contratos temporales han sido 85 al ser una modalidad considerada excepcional en esta actividad.

El apunte

Una de cada cuatro empresas está vinculada al sector hostelero

Prácticamente una de cada cuatro empresas de alta en la Seguridad Social pertenece al sector de la hostelería. En el tercer trimestre de este año había inscritas 3.682, de las cuales 823 corresponden a servicios de alojamiento (215) y el resto (608) a establecimientos de comidas y bebidas. Si se incluye el sector turístico en general, que incluye transporte de pasajero y otras actividades, la relación es de prácticamente una a tres. No se observa, sin embargo, una tendencia de desequilibrio por el crecimiento empresarial de este sector. En la última década se aprecia una proporción parecida, en 2012, el 29 por ciento de las empresas menorquinas pertenecían al sector turístico y hace cinco años, el 30, similar al porcentaje actual.