El presidente Vilafranca ha comparecido ante los medios rodeado de sus consellers este martes por la tarde | Gemma Andreu

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El presidente del Consell, Adolfo Vilafranca, ha destituido a la única consellera de Vox, Maite de Medrano, que ostentaba hasta ahora el área de Vivienda y Agenda Urbana. Lo hace tras la crisis abierta por la propia De Medrano y el cese de su director insular, Ricardo Galí.

El cese lo ha dado a conocer este martes la propia Medrano a través de sus redes sociales, si bien fue decidido el pasado viernes por el presidente insular. La consellera de Vox no aceptó que los populares le impusieran un director insular ajeno a su confianza tras la destitución de Galí. El PP sostiene, en cambio, que el nombramiento había sido acordado con ella inicialmente.

Se rompe así el gobierno de coalición en el Consell entre PP y Vox, formado hace poco más de cuatro meses. Los populares tendrán que gobernar en minoría, con sus seis consellers, por los otros seis de la izquierda y la consellera de Vox, Maite de Medrano, que al ser electa mantiene el acta, pero se va a la oposición.

Vilafranca admite la parálisis del departamento

Adolfo Vilafranca ha convocado a los medios en la tarde de este martes para dar su versión de los hechos. Ha admitido que el departamento de Vivienda estaba paralizado por la «falta de actividad» de su socia de gobierno y ha calificado la situación de insostenible. También ha lamentado la ausencia de un interlocutor válido en la dirección de Vox con el que abordar la crisis abierta en el pacto de gobierno.

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Las áreas que hasta ahora gestionaba Maite de Medrano van a ser repartidas entre el resto de departamentos del Consell, de manera que el gobierno pasará a estar en minoría con seis consellers ejecutivos y un no electo. Son los mismos representantes que tiene la izquierda en el pleno del Consell y el voto de la consellera de Vox puede ser decisivo para decantar la mayoría llegado el momento, por ejemplo, de aprobar los presupuestos.

La gota que colmó el vaso

Como se recordará, la crisis estalló cuando De Medrano pidió al presidente Vilafranca que destituyera a Galí «por su falta de confianza», y que este fuera sustituido por Marta Oliver, también de Vox. Cuatro días después, Vilafranca decidió cesar al único director insular de Vox, pero en su lugar no puso a Oliver como pedía De Medrano, sino a Jaime Fedelich, miembro del PP.

De Medrano defiende que el director insular debe ser «elegido por su consejera porque es un cargo de confianza y es lo que se acordó», ha dicho en Twitter, antes de colgar una última publicación despidiéndose de los trabajadores de su Conselleria.

Maite de Medrano ha hecho pública la decisión de Vilafranca a las 12.25 horas de este martes a través de estos tuits. Asegura que es por posicionarse en contra del nombramiento de Jaime Fedelich, pero lo cierto es que hace ya días que en el PP reina un gran malestar con De Medrano, por su gestión al frente del área de Vivienda, un distanciamiento que ha ido a más tras el pulso abierto por la consellera de Vox.

Tres ceses en cuatro meses

Con el cese de De Medrano, son tres ya las destituciones que se han producido en el seno del equipo de gobierno en apenas cuatro meses. Primero fue la directora insular Marta Febrer, cesada por utilizar para fines personales el Llatzeret, después el citado Ricardo Galí y ahora la consellera De Medrano, a las que hay que añadir los dos consellers electos del PP (Manuel Morales y Elvira Capó) que no llegaron a tomar posesión del acta, y fueron reemplazados por Simón Gornés y Núria Torrent.