El juzgado penal de Maó acoge este martes por la mañana dos juicios por un delito de hurto y otro de daños. Por el primero responde un hombre de 29 años  acusado de robar un teléfono móvil, modelo iPhone, el 8 de agosto de 2012 en una tienda del ramo ubicada en la calle Hannover de Maó.

El inculpado rompió el cable de color blanco que sujetaba el aparato a la pared para poder arrancarlo y sustraerlo. El Ministerio fiscal solicita una pena de 9 meses de prisión y, en concepto de responsabilidad civil, 815 euros en que estaba valorado el iPhone más 75 euros por los daños ocasionados en el dispositivo de seguridad del establecimiento mahonés.

En el otro juicio, una mujer de 30 años es acusada de haber fracturado varios ventanales del escaparate de una tienda ubicada en la calle Borja Moll, en la esquina con la Vía de Ronda, el pasado 10 de agosto de 2014.
Los daños ocasionados en este comercio han sido tasados pericialmente en 1.158 euros.

El Ministerio Fiscal solicita que se le imponga una multa de 9 meses a razón de 9 euros de cuota diaria. Además deberá indemnizar a la responsable legal del comercio con 1.274 euros.