TW
0

Charles Darwin investigó los cambios que se producen en la naturaleza, hasta llegar a la conclusión de que las diferentes especies evolucionan por selección natural. O sea, que es natural que evolucionen. Como todo cambia tan aprisa, no podemos quedar petrificados como un fósil. El cambio es consustancial al cosmos. Todo fluye.

A lo largo de millones de años, los seres humanos han sobrevivido a base de dejar descendencia, adaptándose ingeniosamente a un entorno cambiante y, a menudo, hostil, en el que la lucha y la competencia feroz están a la orden del día. Pero además de la evolución, existen las revoluciones. Necesitamos completar la imperecedera aportación de Darwin a la ciencia, con una Teoría de la Revolución que las explique.

Vale la pena estudiar las incesantes mutaciones que han tenido lugar a lo largo de la Historia y en las cuales, el "homo sapiens" se ha visto plenamente involucrado. Si la evolución es un cambio lento y gradual, las revoluciones producen alteraciones bruscas o violentas. Traen consigo algo diferente a lo habitual: una fuerza súbita que arrastra a las sociedades e individuos, hacia estilos de vida hasta ese momento desconocidos.

Una de las más famosas, fue la Revolución francesa, pero hay muchas más. La Revolución industrial, la digital, la Revolución de los claveles, la Revolución rusa o la Revolución sexual (una de las más agradables). Ante las revoluciones no debemos perder la cabeza, como le pasó a Luis XVI…pero la serenidad absoluta tampoco es fácil de conseguir, a no ser que practiquemos yoga, tai-chi, o dejemos de ver el telediario.

Las revoluciones suelen ir precedidas de inventos. Con el invento de la rueda, la agricultura, la imprenta, la máquina de vapor o la electricidad, cambió todo de golpe. Fueron saltos cualitativos que afectaron a la humanidad y a su forma de vivir, de una manera irreversible. A la que estamos viviendo ahora, es difícil ponerle un nombre, pues nos falta la distancia que permite separar el trigo de la paja. Cuando se está inmerso en una revolución, a veces ni siquiera se es consciente de ello. Lo que había funcionado hasta entonces, empieza a mostrar síntomas de que ya no sirve, de que está agotado, caduco, o va siendo sustituido por algo nuevo y diferente.

Los significados de "revolución" pueden ser varios: "un cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales"; o también, "inquietud, alboroto, sedición". "Un cambio rápido y profundo en cualquier cosa". Para los astrónomos, es "el movimiento de un astro a lo largo de una órbita completa"; y en geometría, "la rotación de una figura alrededor de un eje, que configura un sólido o una superficie". Los mecánicos llaman así al "giro o vuelta que da una pieza sobre su eje"…Todas las revoluciones conviven en el diccionario. La Teoría de la Revolución nos ayudaría a comprender mejor a nuestra especie, y todas esas transformaciones cíclicas que padecemos y que tanto nos desconciertan.

¿Por qué solemos ser tan guerreros e inconformistas? ¿Por qué la evolución va dando saltos y nos coge, casi siempre, desprevenidos?…No me digan que descifrar este enigma, no sería un descubrimiento revolucionario.