No hablaré de pornografía, en una sociedad crecientemente pornográfica. Mariano Rajoy acaba de publicar «Política para adultos». Haría falta una educación para adultos y adultos comprometidos que luchen por sus principios. Y una izquierda, ya desaparecida, que no rompa el consenso constitucional. Cayetana Álvarez de Toledo ha escrito: «Políticamente indeseable». Un libro solo para adultos, desde luego. En esta coyuntura resulta difícil no posicionarse. Isabel Díaz Ayuso choca con la dirección de su partido. Las mujeres asumen protagonismo y liderazgo. Pero en los partidos se exige obedecer más que pensar. El aparato acaba por asfixiar cualquier discrepancia. Y sin democracia interna, perdemos democracia externa. Sánchez intentará eternizarse en el poder demonizando y dividiendo a la competencia. En el Gobierno tenemos el caballo de Troya. La carcoma del Estado de Derecho haciendo su discreta labor desde dentro de las instituciones. Promoviendo el incumplimiento de sentencias. Citaré a Cervantes para prestar palabras a la perplejidad de don Mariano ante el pacto Frankenstein que lo desalojó de la Moncloa.

«Al salir de Barcelona, volvió don Quijote a mirar el sitio donde había caído y dijo: —¡Aquí fue Troya! ¡Aquí mi desdicha, y no mi cobardía, se llevó mis alcanzadas glorias, aquí usó la fortuna conmigo de sus vueltas y revueltas, aquí se oscurecieron mis hazañas, aquí finalmente cayó mi ventura para jamás levantarse!».