En la madrugada de hoy sábado al domingo el reloj se retrasará una hora y a las 03.00 horas volverán a ser las 02.00 horas, poniendo fin al horario de verano y recuperando la hora de invierno. | UH

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Los relojes deberán atrasarse una hora durante la madrugada de este sábado a  domingo, día 25, de modo que a las 03.00 serán las 02.00 horas, una medida con la que se da cumplimiento a la directiva europea de cambio de hora.

El potencial de ahorro derivado de esta medida asciende a 300 millones de euros, alrededor del cinco por ciento del consumo eléctrico en iluminación, según la cifra que publica el Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) desde hace al menos diez años.

De esta cuantía, 90 millones corresponden a los hogares españoles, lo que equivale a seis euros de ahorro por cada vivienda.

Para alcanzar este potencial de ahorro es necesario un comportamiento responsable en el hogar a la hora de prescindir de la iluminación artificial cuando es innecesaria, así como usar tecnologías de ahorro en iluminación por aprovechamiento de la luz natural en edificios del sector terciario (comercio) e industrias.

Estas tecnologías consisten en fotocélulas o sensores de luz que apagan o regulan la iluminación artificial en función de la luz natural aportada a la zona, a través de ventanas o lucernarios.

La medida de cambio de hora se aplica en España en cumplimiento de la directiva europea que rige el denominado "Cambio de Hora".

Comenzó a extenderse en 1974 a raíz de la primera crisis del petróleo, motivo por el que algunos países decidieron adelantar sus relojes para aprovechar la luz del sol y consumir así menos electricidad en iluminación.

La norma europea, incorporada al ordenamiento español por un real decreto de 2002, se aplica como directiva desde 1981.

Es de obligado cumplimiento y establece con carácter permanente las fechas de inicio del periodo de la "Hora de Verano" (en el que, se adelantan la manillas una hora) y su finalización (como es el caso este fin de semana, cuando se retrasa el reloj una hora), produciéndose el último domingo del mes de marzo y el último domingo del mes de octubre, respectivamente.

Críticas

Hay organizaciones muy críticas con el cambio de horario como es el caso de Greenpeace.

Aunque la medida como tal ha sido considerada como "un gesto positivo", la organización ecologista ha calificado de "insuficiente" el ahorro energético generado por ella en España.

Además, Greenpeace cree que la norma debería ser incluida entre los objetivos europeos en eficiencia energética para 2020, dentro de un plan "ambicioso" de ahorro energético.

En la actualidad, denuncia un comunicado de la organización, éstos "no se están cumpliendo" pues el ahorro energético "no es una prioridad para España" pese al "ultimátum" enviado por la Comisión Europea al Gobierno por no incorporar la directiva europea a la legislación nacional sobre eficiencia energética.

Greenpeace recuerda que la dependencia energética del exterior en el caso de España es del 86 % y que el ahorro en este sector debería ser "clave" y aplicado con la ayuda de energías renovables con un mayor nivel de eficiencia.

En todo caso, hay otros países europeos donde el ahorro en energía eléctrica con el cambio de hora se ha calculado en menos del 1 %.

Efectos

El hecho de introducir dos veces al año un cambio de hora también suscita reticencias en los ciudadanos, que hablan de efectos físicos y psicológicos, aunque los expertos insisten en que estos son mínimos y pasajeros.

El doctor José Polo, vicepresidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), ha indicado a Efe que "unos días" son suficientes para llevar a cabo la adaptación al cambio de hora.

No obstante, los efectos en el organismo no solo los provoca el cambio horario, sino también el cambio de estación. En otoño son más frecuentes las recaídas en el ánimo.

¿Qué hacer? Relajarse y acostumbrarse a los cambios y en caso extremo de que persistan acudir al médico.

Los expertos coinciden en que este cambio horario es menos problemático y afecta menos que el de verano, en el que la diferencia con la hora solar es mayor.

En cualquier caso, los cambios de (una) hora han sido objeto de varias investigaciones, sin conclusiones determinantes ni sobre cómo afecta al organismo ni sobre el ahorro energético.