Cientos de personas esperan para vacunarse en el centro de vacunación de La Fira de Barcelona este jueves, cuando la curva epidémica de la sexta ola afloja con la bajada en los dos últimos días de la velocidad de transmisión de la variante ómicron, un dato positivo que deberá confirmarse en los próximos días, mientras los hospitales catalanes siguen aumentando el número de pacientes. | Efe

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La Conferencia de Presidentes terminó con el anuncio de que el Gobierno recupera la mascarilla al aire libre como medida de protección para atajar lo que se nos viene encima. Este jueves, víspera de Nochebuena, algunos gobiernos autonómicos han ido bastante más allá. Los casos de Murcia y Cataluña son los más significativos, aunque prácticamente en todas partes intentan 'blindarse' para que las fiestas navideñas no arrojen una situación límite en los hospitales a partir del diez de enero. Estas son algunas de las medidas que los gobiernos regionales han adoptado en las últimas horas, a escasas 24 horas del 'sus' a las celebraciones típicas de estas fechas en todo el país.

El Comité de Seguimiento técnico del Covid en la Región de Murcia ha decidido el cierre de toda actividad no esencial a la 1 de la madrugada, así como fijar un límite de diez comensales en el interior y de 12 en el exterior para los sectores de la hostelería y la restauración. Además, el ocio nocturno queda equiparado en condiciones y restricciones a la hostelería, de forma que no se permite el uso de las pistas de baile, mientras que el consumo tanto en barra como en mesas interiores y exteriores será siempre sentado. Tampoco se podrá consumir de pie en la calle y habrá que evitar las concentraciones de personas en la vía pública.

Según el consejero de Salud, Juan José Pedreño, estas medidas estarán vigentes desde las 00.00 horas de este jueves, 24 de diciembre, hasta el 14 de enero porque no necesitan autorización del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia (TSJMU). Ha hecho un llamamiento especial al cumplimiento de las medidas durante la mañana y la tarde de los días 24 y 31 de diciembre. Además, ha señalado que las fiestas organizadas de Navidad y Nochevieja se consideran ocio, por lo que se desarrollaran con las mismas condiciones que la hostelería y la restauración. Por otro lado, los asistentes a los eventos multitudinarios, tanto en el interior como en el exterior, deberán estar siempre sentados.

En el caso del Principado, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha avalado la petición del Govern catalán para aplicar un nuevo toque de queda, reducir al 70 % los aforos en varios sectores y limitar los encuentros sociales a un máximo de 10 personas. En su auto los jueces también aceptan mantener el uso del Pasaporte COVID, y una vez conseguido este aval judicial todas las medidas entrarán en vigor esta medianoche y durante 14 días.

El toque de queda se aplicará en 126 municipios catalanes, los aforos se limitarán al 50 % en el interior de la restauración y al 70 % en el interior comercios, gimnasios y actividades culturales y deportivas, y desde este viernes también estarán cerradas las discotecas. Para tomar la decisión, la Sala Contenciosa ha valorado el informe de la Agència de Salut Pública que acompañaba la petición del Govern de Aragonès, y que expone que la incidencia de la pandemia en Cataluña «sigue en aumento notablemente, una tasa semanal de 521, dos casos por cada 100.000 habitantes», un 28 % más que la semana pasada.

Los jueces señalan que la variante ómicron es más contagiosa que las anteriores y que, según el Comité Científico Asesor de la COVID-19 «en Cataluña, los datos actuales, hacen prever que antes de final de año, ómicron ya será predominante, en ausencia de medidas adicionales, se podría llegar a 25.000 nuevos casos diarios en enero de 2022», con más hospitalizaciones. También según el Comité Científico exponen que «Cataluña está en una situación muy preocupante de emergencia sanitaria que requiere medidas adicionales de aplicación inmediata y reducir el número de consultas, ingresos hospitalarios y muertes por COVID-19 en la próximas semanas»; en consecuencia, según los magistrados, con más restricciones se podría reducir el impacto de ómicron.

En el caso de la Comunitat Valenciana, se ha prorrogado hasta el próximo 31 de enero la exigencia del Pasaporte COVID para acceder a los lugares donde ya era obligado presentarlo y ha ampliado su uso a toda la hostelería y otros establecimiento en los que no es posible llevar la mascarilla de forma permanente para minimizar el riesgo de contagio por el crecimiento «exponencial» de esta sexta ola. Así, figura en la resolución de la Conselleria de Sanitat que publica este jueves el DOGV, que entrará en vigor a las 00.00 horas de este viernes hasta las 23.59 horas del día 31 de enero de 2022 ante «el agravamiento de la situación».

A su vez el portavoz de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Carriedo, ha informado que harán test de antígenos con unidades móviles en zonas de alta incidencia y con medios que no sean de Saycl para que éstos puedan utilizarse en reforzar la Atención Primaria dada la situación actual. La comunidad autónoma acaba de rebasar el 80 por ciento de la población vacunada y las UCI rozan una ocupación del 28 por ciento.

El contrapunto a Murcia y Cataluña lo dan en Castilla la Mancha, donde el Gobierno de Emiliano García-Page va a estar vigilante por si tuviera que adoptar algún otro tipo de medida. La incidencia acumulada a 7 y 14 días, la capacidad asistencial sin superar el 17 % de UCI llenas y el 10 % de camas de hospital ocupadas y la positividad serán los parámetros que la región vigilará para tomar medidas, en caso de precisarlo. Madrid sigue como hasta ahora, sin contemplar más restricciones ni considerar necesarias otras medidas como el Pasaporte COVID, operativo en muchos otros territorios empezando por Baleares.