Los ciudadanos de las Islas han modificado sus hábitos de consumo para poder llegar a fin de mes. | A.E.

El incremento de precios, derivado de la inflación galopante, ha motivado que los ciudadanos de las Islas hayan cambiado sus hábitos de compra en los supermercados. En este sentido, fuentes de los distribuidores han asegurado que sus clientes ahora acuden más veces, pero adquieren menos productos.

Otro cambio que han detectado en los citados establecimientos es que ahora hay una mayor tendencia a adquirir artículos más básicos. Por tanto, actualmente las cestas de la compra son más pequeñas y están llenas con productos de primera necesidad. El objetivo de aplicar esta estrategia es hacer compras más pensadas, en las que sólo se consume lo que se necesita y evitar, así, que caduquen los alimentos. Además, al abonarse importes más reducidos se controla mejor el gasto de las economías domésticas. Sobre si se ha producido un descenso de ventas, las citadas fuentes han asegurado que aún no disponen de datos.

Por su parte, el presidente de la asociación de Consumidores y Usuarios de Baleares (Consubal) ha añadido que otra variación en los hábitos de compra que han detectado entre los ciudadanos de las Islas es que han sustituido los productos frescos por los congelados porque son más baratos. Además, ha destacado que están adquiriendo «carnes poco sanas», tales como, chuletas de cabeza de cerdo, «que tienen mucha grasa»; cuello o patas de pollo, etc. También consumen mucha más pasta y pan, especialmente el de peor calidad; así como más bollería industrial, que «está reemplazando a la fruta fresca en las meriendas de los niños». En este punto, ha lamentado que también se consumen muy pocos productos de kilómetro cero porque «son carísimos». Otra de las variaciones detectadas es que los isleños se están pasando a las marcas blancas; hasta hace poco Baleares siempre había sido una de las regiones con más éxito de las marcas.

A su modo de ver, «los baleares ya no comen lo que quieren sino lo que pueden». Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), los alimentos han experimentado en las Islas durante el mes de octubre un encarecimiento interanual del 15,2 %. Las provisiones que más han subido de precio son la leche, la carne de ovino, los cereales y derivados, las legumbres y hortalizas frescas. Se trata de alimentos de primera necesidad; con la excepción de la carne de ovino, que podría considerarse más exclusiva. En este punto, Rodríguez ha argumentado que los consumidores están recurriendo con mayor frecuencia a los productos más básicos, lo que está motivando que sean los que más se encarezcan por la ley de la oferta y la demanda. Otra de las pautas de consumo que han detectado desde Consubal es que cada vez se tira menos comida en el Archipiélago balear, puesto que los residentes tienen más dificultades para poder adquirirla y se aprovecha más.