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«El Reino Unido tiene mucho que agradecer a Luis Alejandre», declaraba este martes el embajador británico en España, Simon Manley, desplazado a la Illa del Rey por encargo de la Reina Isabel II de Inglaterra para entregar al impulsor de la recuperación del antiguo hospital la condecoración de Oficial Honorario de la Orden del Excelentísimo Imperio Británico.

El acto se desarrolló en una tarima, con las banderas británica y española, presidida por un cuadro con el retrato del almirante Sir John Jennings, quien en 1711 avaló con su firma la construcción de lo que sería el primer hospital naval en Menorca. Desde allí, el diplomático elogió del actual conseller «el tiempo, el esfuerzo, la implicación y el liderazgo» dedicados a la recuperación del edificio, una actuación que a su juicio «ha reforzado los lazos de amistad y colaboración entre ambos países».

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Manley se mostró honrado de compartir la celebración en un lugar «único y espectacular», y tirando del humor británico, confesó también estar «encantado de haber sobrevivido al viaje en barco». Bromas aparte, concluyó que  «afortunadamente» Alejandre se dio cuenta en su día de que una parte importante de la herencia hispano-británica «estaba a punto de desaparecer».

Tras recibir la medalla, Alejandre reconoció ante las cerca de 200 personas que presenciaron el acto lo difícil que resultaba expresar todo lo que estaba sintiendo en el momento. En su discurso, quiso hacer hincapié en que la colaboración entre ambas comunidades, la británica y española, «demuestra que unidos podemos avanzar mucho y conseguir logros que a veces parecen imposibles». En ese sentido, recalcó que «si somos capaces de extraer las raíces comunes entre ambas sociedades, por supuesto que ambas saldremos ganando», algo que a su juicio no solo tiene por que reducirse a la historia y la cultura, sino también a otros aspectos como la economía y el turismo.
Por su parte, la presidenta de la Fundació Hospital Illa del Rei, Isabel Espiau, felicitó a Alejandre por una distinción «de la que todos los voluntarios de la Illa del Rei nos sentimos un poco partícipes».

En el último tramo del acto, se leyeron en inglés y castellano el texto de dos telegramas de felicitación enviados por el Príncipe Felipe y Rafael Spottorno, jefe de la Casa del Rey.