«No, no, no, no a las prospeccions» fue el grito que se pudo escuchar de los manifestantes | Fela Saborit

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«No, no, no, no a las prospeccions» fue el grito que se pudo escuchar en la tarde de este miércoles por el centro de Maó ante la curiosidad de locales y foráneos, turistas que recibían de la organización de la marcha, la entidad Menorquins pel Territori, octavillas informativas sobre los proyectos petrolíferos que se están tramitando en aguas de Balears y que pretenden detener.

Unas 600 personas recorrieron el centro de la ciudad, desde la plaza Explanda hasta el puerto, inundando la Costa de sa Plaça y bajando por Portal de Mar y la Costa de Ses Voltes, donde terminaron unidos, con un abrazo simbólico al mar, y con la lectura de un manifiesto contra los sondeos sísmicos y la búsqueda de hidrocarburos en las Islas. Miquel Camps, del grupo ecologista GOB, y Rafa Muñoz, de la cooperativa Som Energia, también participaron en el acto. El primero explicó los proyectos que están actualmente vigentes y que rodean las costas menorquinas: los de Schlumberger (subrogado de Seabird) y el más grande en superficie, el de Spectrum; además, aunque de momento parado, un tercero de Capricorn, filial de Cairn Energy, en el Golfo de León. Por su parte, Rafa Muñoz, dio a conocer las posibilidades de las energías renovables, que durante la marcha fueron reivindicadas por los manifestantes. «Son energías competitivas», afirmó el representante de la cooperativa, nacida en 2011 y que con más de 21.000 socios, «casi 210 de Menorca», ha adquirido recientemente una central hidroeléctrica en Valladolid. Muñoz animó a llevar a cabo el cambio de modelo energético «ese cambio debe ser nuestro», dijo, «hay que perder el miedo». «Huir del oligopolio energético, id hacia las cooperativas o cread las vuestras», afirmó Muñoz.