Taxis en el puerto de Maó, donde el verano pasado se vivieron algunos momentos de tensión. | Javier Coll

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En poco más de dos meses la consultora Cinesi ha pasado de la propuesta de conceder 39 licencias temporales de taxi durante el verano a que éstas sean 90. Un salto que no augura nada bueno para la temporada, según el presidente de la Asociación Menorquina de Radio Taxi, Antonio Vílchez. «Esto va a crear otra guerra en el sector, si con 27 licencias temporales en Maó el verano pasado ya hubo peleas, denuncias y robos de servicios entre compañeros, qué pasará con 90», se preguntaba ayer Vílchez. Su valoración sobre el último informe de Cinesi es que «desde el principio el Consell no ha sabido gestionar este problema, otra vez se ha equivocado».

El representante del gremio en Ciutadella considera que se debería convocar «una buena mesa de trabajo» del sector para lograr un consenso, porque en su opinión algunos municipios necesitan licencias temporales y otros no, pero insiste en que «el Consell no está haciendo las cosas bien». «No veo lógico que si hace dos meses se necesitaban 39 ahora sean 90, cómo se ha hecho el cálculo, si se basan en las plazas hoteleras y la capacidad de cada municipio esto sale disparado», razonó. Y es que este último estudio de Cinesi plantea crear en Ciutadella 30 licencias temporales, una cifra superior a las licencias fijas. La Isla cuenta en total con 104 licencias permanentes de taxi: 23 en Ciutadella, 43 en Maó, siete en Es Castell, siete en Sant Lluís, ocho en Alaior, ocho en Es Mercadal, cuatro en Es Migjorn y cuatro en Ferreries.

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En el otro extremo está la posición de la Agrupación de Taxis de Maó, representada por José Navarro, quien asegura que el nuevo estudio de Cinesi «viene a darnos la razón, siempre hemos defendido tener la cantidad de coches necesarios para dar un buen servicio», señaló. Para el responsable del sector en Maó, el informe está en la línea defendida por su agrupación y «confirma que teníamos razón con todo lo que se nos ha criticado».

Navarro aclara que «no me meto en lo que hagan otros municipios y otros departamentos de movilidad, a nosotros nos interesan las personas del nuestro». Su opinión en el conflicto registrado el pasado verano ya fue muy diferente a la de Vílchez. Para Navarro las licencias temporales nunca fueron «el problema», sino que los roces se debieron más a «comportamientos individuales» de unos pocos taxistas.