TW
0

Niño, apaga el videojuego!

- No, papá, que son los americanos que están bombardeando Irak…

Es fácil confundir realidad y ficción. Viendo las batallas por la tele, desde el sillón de casa, las lucecitas que se encienden y se apagan en la oscuridad de la noche sustituyen la sangre y las vísceras por súbitos fogonazos programados en horas de máxima audiencia.

- Interrumpimos el bombardeo para unos mensajes publicitarios

Hace más de dos mil años, el chino Sun Tzu escribió una obra titulada "El arte de la guerra". Sus estrategias se utilizan hoy en clave empresarial o deportiva, ya que son reflexiones que pueden aplicarse a cualquier conflicto de intereses. La vida es como una larga batalla donde el valor se nos supone (aunque a veces, sea mucho suponer) pero en el que cada uno afronta su destino como buenamente puede.

Empieza diciendo: "La acción militar es de importancia vital para un país; constituye la base de la vida y de la muerte, el camino de la supervivencia y de la aniquilación; por ello, es absolutamente indispensable examinarla." Eran otros tiempos. Aunque las guerras siguen reapareciendo por doquier y no sabemos todavía como erradicarlas. Según nos cuenta, son cinco los elementos que es preciso considerar: el camino, el clima, el terreno, el liderazgo y la disciplina.

Cuando habla del camino, se refiere a conseguir que el pueblo comparta los mismos objetivos que sus dirigentes. La división es fuente de debilidad. "La unión hace la fuerza" decimos en Occidente. Ojalá el milenario Egipto encuentre pronto esa sintonía.

Sobre el clima y el terreno saben mucho nuestros soldados en Afganistán, donde no hay muchos árboles, el desierto es árido y pedregoso, y las condiciones de vida son de una dureza extrema.

De la autoridad, afirma que es una cuestión de inteligencia, honradez, humanidad, valor y severidad. (Sobran comentarios y faltan ejemplos)

Finalmente, disciplina implica organización, cadena de mando y logística (vigilar los suministros, ya que cuando falta el pan, suelen aparecer las revueltas).

En esta filosofía guerrera, subyace la máxima de que lo mejor es "ganar sin luchar". La prevención por medio de la inteligencia, para hacer innecesario el uso de la fuerza. Nosotros decimos: "es mejor prevenir que curar". Y si no previenes, tendrás que currar.

Vivimos plácidamente, pensando que la paz y el bienestar, son un estado natural que podemos reclamar como un derecho, sin apenas esforzarnos. Que no implican trabajo ni planificación ni alta inteligencia. Somos malos discípulos de Sun Tzu.