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El Lazareto del puerto de Maó es por fin accesible a los menorquines y a los turistas. Si inician las visitas con limitaciones y de una forma moderada, solo los domingos y un grupo de 40 personas, acompañado por un guía y con el pago de una entrada de 10 euros. La consellera de Turismo, Salomé Cabrera, ha organizado con rapidez este servicio mínimo, que concreta el convenio firmado por el expresidente Marc Pons y la ministra Leire Pajín. Este cambio en la situación de uno de los más atractivos elementos del patrimonio histórico de la Isla abre expectativas muy interesantes. El Ministerio de Sanidad ha sabido mantener este recinto histórico y ha de valorarse este aspecto en positivo. Su apertura a las visitas es el primer paso de un largo camino. El puerto de Maó representa una pieza esencial para el desarrollo turístico y el Lazareto es un elemento imprescindible para que la ruta histórica se convierta es una atractiva experiencia. El Lazareto pasa de ser el objeto de una reivindicación, que se pudiera visitar, a un reto para la Isla. Ampliar las visitas y convertir este recinto en escenario privilegiado de actividades insulares, pueden ser objetivos a corto plazo, para un espacio que la Isla comienza a recuperar.