TW

La realidad aumentada es la combinación del mundo real con el virtual mediante la aplicación de la informática. Un lío. Ya nada volverá a ser como antes. Sobre todo, porque es muy difícil distinguir los diferentes mundos en los que nos movemos, informamos y relacionamos.

Noticias relacionadas

Un grupo de antiguas compañeras de colegio, ahora jubiladas, están sentadas en corro en la terraza de un bar de la calle de Ses Moreres. El doctor Orfila las contempla sin inmutarse, cual estatua, rememorando una época pretérita donde la ciencia se abría paso con suma dificultad gracias al portento intelectual y esfuerzo titánico de generaciones anteriores. Esas mujeres son felices porque pueden conversar, reír y compartir vivencias; tesoros de la memoria y del conocimiento que no debemos despreciar.

Hoy se difuminan las tertulias por el efecto corrosivo de los avances tecnológicos que nos dejan perplejos y ensimismados. Pero la realidad demasiado aumentada también puede ser síntoma de inflamación o metástasis. La manipulación de la información es un arma de destrucción masiva. Al mismo tiempo que unos juegan a batallas virtuales en sus pantallas último modelo o alimentan mentes calenturientas con una verborrea que solo provoca náuseas, otros mueren en guerras de verdad que destrozan millones de vidas. Es la realidad duplicada, falsificada. Somos quijotes que confundimos ficción y realidad. Pardillos que vamos directos hacia todos los molinos.